Guía de decisión
Cómo elegir qué tarea automatizar primero
Empieza por una tarea repetitiva, con reglas claras y un resultado fácil de revisar, como confirmar citas o trasladar datos de un formulario.
¿Qué tarea merece ser la primera?
Elige una tarea repetitiva, con pasos conocidos y un resultado fácil de revisar. Por ejemplo, reunir datos de un formulario, enviar una confirmación o avisar de un cambio. Evita empezar por el proceso con más excepciones: si nadie comparte cómo se resuelve, automatizarlo sólo oculta el problema.
¿Qué debes saber antes de automatizarla?
Describe entradas, decisiones, excepciones y personas responsables. Comprueba que los datos llegan completos y que el sistema de destino acepta la información. Anota qué pasa cuando falta un dato, se repite una solicitud o una persona corrige el resultado. Ese mapa evita automatizar a ciegas.
¿Dónde debe intervenir una persona?
Reserva revisión humana para los casos dudosos, sensibles o difíciles de deshacer. Define qué puede hacer la automatización por sí sola y qué debe quedar pendiente. Conserva un registro comprensible de cada acción para poder explicar qué ocurrió y corregirlo sin buscar a tientas.
¿Cómo elegir el primer paso?
Compara tareas por repetición, esfuerzo, riesgo y facilidad de comprobación. Escoge la que tenga reglas claras y un equipo dispuesto a revisarla. Observa el resultado con quienes hacen el trabajo y decide qué ajustar antes de conectarla con más procesos. Documenta la decisión por escrito.